La construcción de cualquier vivienda presenta
un condicionante muy peculiar al tratarse
de un proceso casi totalmente artesanal,
que como consecuencia de ello está
sujeto a pequeñas variaciones o defectos
que por lo demás son oficialmente aceptadas
por el Ministerio de Industria a través de
la norma UNE.
Entendemos que tan o más importantes que
la mencionada norma aparecen en escena
los aspectos relativos a los criterios profesionales
en cuanto a la calidad de los acabados
de las viviendas, con el importante valor añadido
hacia el comprador, de una atención
telefónica durante las 24H los 365 Días.
Si como se cita en uno de los puntos anteriores
el proceso de construcción en un porcentaje
muy elevado es artesanal, daremos
por sentado que ello conlleva fallos en los
acabados que deben solucionarse por dos
motivos, el primero de ellos por un aspecto
legal, La Garantía y el segundo por una razón profesional ya que el comprador tiene
todo el derecho de recibir una vivienda en
perfecto estado y con la calidad que se
especifica en la memoria de calidades.
Este escenario plantea al Promotor la clara
necesidad de un departamento de Post
Venta que gestione todo el proceso aportando
una solución eficaz y profesional enmarcado
todo ello con una atención al comprador
de primera línea.
De entrada parece mucho más factible y rentable
la externalización de dicho departamento
a una empresa especializada, que resente
la sensibilidad necesaria, con procesos contrastados
y que ofrezca garantías, todo ello
apoyado en una estructura con componentes
tecnológicos importantes, pero sobre todo un
equipo humano muy cualificado que atienda a
los compradores tanto In Situ como desde la
plataforma telefónica con el único objetivo de
conseguir la satisfacción de los mismos.
El proceso se divide en dos fases totalmente
diferenciadas, una primera denominada
Preventa cuya finalidad es la de
detectar y reparar el mayor número de
incidencias posible y una segunda conocida
como Post Venta en la que a través de
una visita In Situ con cada propietario se
revisa el estado de la vivienda, anotando
los nuevos desperfectos si los hubiere,
para proceder de inmediato a la reparación
de los mismos.
La conclusión no es difícil de interpretar, los
distintos mercados y el Inmobiliario no es
una excepción, se mueven en la dirección
de la calidad, la profesionalidad y la atención
a los clientes y esta es una bandera de presentación
de la cual las empresas no pueden prescindir. |